martes, 25 de junio de 2013

Pan dulce de cerezas

Pan dulce de cerezas

Estamos al inicio del verano y ya llegaron mis deseadas cerezas. No hay fruta que me guste más que ésta; si empiezo a comer ya no puedo parar, tengo una atracción fatal hacia ellas!!
Aprovecho para mostraros una receta que ya hice la temporada pasada, cuando me dejé liar en el grupo de 500.000 recetas para celiacos en esto de experimentar en la cocina y que tanto les está gustando a los de casa. Por qué será? 
Esta receta ha sido una mezcla del rotollo de nutella de Famalap y de la tarta de cerezas de Ile. Ya me diréis que os parece. Vamos a ello... empezamos con una foto.





          Ingredientes de la masa:

50g de harina de Maizena + 25g de fécula de patata
75g de almidón agrio de yuca (Yoki)
75g de leche en polvo
30g de azúcar
5g de sal
1 huevo mediano
½ sobre de levadura de panadería maizena
30g de mantequilla a temperatura ambiente
75g de leche
40g de nueces molidas y una pizca de almendras molidas
        


        Ingredientes del relleno de cerezas:

          250g de cerezas
          200g de azúcar
          100g de agua
          2 cdas de maizena





Elaboración: 


Como el relleno de cerezas debe enfriarse, será lo primero que haremos.

Descorazonamos las cerezas. Ponemos en una cazuela el azúcar, el agua
y la maizena, mezclamos bien y añadimos 4 o 5 cerezas, estrujándolas
estrujándolas para que suelten el jugo.
Lo llevamos al fuego sin dejar de remover en ningún momento y en el
primer hervor sacamos las cerezas y seguimos moviendo unos dos
minutos más. Lo sacamos y añadimos el resto de cerezas y mantequilla.
Removemos hasta conseguir derretir bien la mantequilla.

Para la masa ponemos en un bol todos los ingredientes secos excepto
las nueces y la almendra molida. Integramos y incorporamos el huevo, la
leche y la mantequilla. Batir para integrar bien y conseguir que los
sólidos tomen consistencia, durante unos 10 minutos.
Dejar reposar la masa tapada con film aproximadamente unos 30 min.
Una vez pasado el tiempo, manchar la mesa con maizena y amasar.
Añadimos las nueces un poco molidas y amasamos hasta que no sea 
pegajosa.




Partimos la masa (proporción 2/3 para la base y 1/3 para la tapa).
Reservamos la parte pequeña y trabajamos la masa grande con el rodillo
hasta extenderla y que nos sobren unos dos centímetros del diámetro 
del molde que usaremos. Lo introducimos dentro del molde engrasado.
Untamos con las almendras molidas y añadimos la crema de cerezas que
ya está fría.
Ponemos la tapa del pandulce, que primero hemos extendido bien y lo
sellamos de forma rústica: bien cerrada por todo el borde pero sin sufrir
mucho si la salsa sale por algún rincón de la tapa. Pintamos con huevo y
espolvoreamos azúcar generosamente. Dejamos reposar alrededor de
una hora, y mientras precalentamos el horno a 170º, calor arriba y abajo
Pasado ese tiempo, dejamos el calor de abajo e introducimos un bol con
agua. Horneamos hasta que el pan dulce queda cocido y dorado.
Aproximadamente cocerá unos 50 minutos, ya sabéis que dependerá de
nuestro horno.

Sacamos, enfriamos sobre rejilla y ya la tenemos lista para degustar!!










lunes, 17 de junio de 2013

Coca de Sant Joan II

Coca de Sant Joan II

Voy a explicaros mis pequeños cambios para conseguir una coca que sea más fácil de hacer, sin esperar al último momento. Ya sabemos que vamos muy liados y si conseguimos hacerla tranquilamente sin esperar tiempos de fermentado y demás, pues mucho mejor. Ya sabéis de mi insistencia en utilizar los levados en frío y ahora voy a animaros a utilizar prefermentos, un poco de masa vieja para añadir a nuestra nueva masa. Con ello conseguimos más cuerpo, que aguante más tiempo tierna y mejor sabor.



Es una mejora de la otra coca de sant joan que tengo publicada, la intención es simplificar su elaboración y poderla hacer entre semana, cuando tengamos tiempo y dejar para el último día, únicamente, el horneado.


Ingredientes:

100g de prefermento,o sea, de masa antigua que hemos dejado fermentando en la nevera, dentro de bote cerrado); yo he utilizado masa del pan redondo.
150g maizena
150g almidón agrio de mandioca
50g leche en polvo
30g trigo sarraceno (si no tenemos lo ponemos de leche en polvo)
80g azúcar
10g sal
1cta goma xantana
3 huevos enteros y una clara, tamaño mediano
1 taco de levadura fresca
140g leche o agua
40g anís (si no lo ponemos los 40g los añadimos de leche)
60g mantequilla a temperatura ambiente
ralladura de limón y naranja 
piñones, fruta confitada, azúcar... (lo que gustemos para decorar)

Empezamos sacando nuestra masa antigua de la nevera para que se vaya atemperando.
Espumamos la levadura junto a 40g de leche y una cucharadita de azúcar. Lo incorporamos a la mezcla de harinas, leche en polvo, azúcar, sal, goma xantana y ralladuras. Mezclamos todo bien con las barillas. 
Mezclamos en otro bol los huevos, la mantequilla blandita, el anís y la leche o agua restante. Lo amasamos unos minutos y lo añadimos a la mezcla de harinas y levadura. Y finalmente incorporamos el prefermento o masa antigua. Amasamos de nuevo hasta conseguir una textura homogénea.
Lo metemos en un tupper o bol tapado con film y lo dejamos reposar en la nevera hasta el momento en que queramos formar y hornear. Yo aconsejo dejarlo mínimo 12 horas y máximo 4 días, ya que lleva huevo. No nos debemos preocupar si vemos una mezcla muy líquida, debe ser así para conseguir la textura de un brioche.
Cuando queramos hornear, es tan fácil como sacar la masa de la nevera y directamente lo abocamos encima de papel de hornear y damos forma que seguramente será con espátula porque aunque mejora su manipulación sigue siendo bastante pegajosa. Una vez formada la coca la podemos decorar con lo que más nos guste: crema pastelera y piñones, piñones y azúcar, frutas confitadas... 
Ponemos nuestra masa a hornear, sin precalentamiento, a 160º, que seguramente diréis es poca temperatura, pero es una masa sensible al calor y se nos puede quemar fácilmente. La ponemos bastante arriba en el horno y con calor abajo hasta que la tenemos. Aproximadamente son unos 15 minutos para hornear la mitad de la masa, dependiendo de las particularidades de nuestros hornos. Con ello conseguimos una coca pequeña, como la que yo os presento.
Dejamos reposar 2 minutos con la puerta entreabierta y sacamos para enfriar encima de rejilla.




Espero que paséis una buena verbena de Sant Joan!!!










Aquí están las cocas que he preparado para compartir con los amigos este año, espero que os animéis a probar de hacerlas vosotras, vale mucho la pena.










lunes, 10 de junio de 2013

Apuntes varios sobre pan

Apuntes varios sobre pan

Esta entrada no aporta nuevas recetas, es poner en orden algunos conceptos y algunos pasos que debemos tener en cuenta en el proceso de elaboración del pan.
Hace unos domingos estuve haciendo un curso de introducción para elaborar panes artesanales. El curso era para panes glutaneros pero podemos adaptar mucho a nuestras masas. Lo impartía Ibán Yarza, un comunicador y motivador en el mundo panarra que desinteresadamente se metió en el embolao de hacer un curso para gente que estamos parados o sin ayudas económicas. Me parece una iniciativa buenísima y de la que solo puedo darle las gracias.
Como yo recibí de él las nociones que ahora estoy aplicando a mis panes, quiero compartirlo con todos vosotros para que también lo podáis poner en práctica. Vamos a ello.


Harinas. Extracción y fuerza.

Las harinas con gluten muchas veces nos vienen con porcentajes. Una harina al 100%, al 75%... A nosotros eso nos suena a chino porque vienen envasadas en pequeños paquetes que si ya nos resultan caros... imaginaros si los comprásemos de 25 kg como los de los panaderos!! La extracción indica el grado de molienda que tienen, el 100% es que se aprovecha todo el grano. Lo que si podemos sacar de ello es la cantidad de agua que necesita nuestra harina. Una harina cuanto más integral sea más cantidad de agua necesitará, ya que si no lo tenemos en cuenta conseguiremos un pan muy denso. Yo sólo digo que espero que llegue el día en que nuestras harinas bajen esos precios desorbitados y podamos usarlas con tanta facilidad como se usan las glutaneras.

La fuerza es la cantidad de proteína de la harina, donde está el gluten que nosotros no tenemos, aunque ya sabemos que cuando hacemos panes con harinas protéicas ganamos mucho en el resultado final. Y aquí entra cuando trabajamos con harinas integrales, ecológicas de quinoa, amaranto, sorgo, teff, garbanzo, trigo sarraceno. Cada una tiene una cantidad de proteina distinta pero todas se complementan.
Cuando se habla de una harina floja son las que nosotros usamos en repostería. Suelen ser muy refinadas como la de arroz o el almidón de maiz, fécula de patata, almidón de mandioca.
Las "panificables" son las intermedias y que muchas veces confundimos con eso, con panificables y que nosotros usamos tal cual el nombre (mixes comerciales). Aquí tenemos las marcas como Schar, Proceli, Beiker... También están las de media fuerza, fuerza, y gran fuerza, que usan para bollería hojaldrada y masas artesanas hidratadas, masas con grasa y azúcar y bollería que lleva mucha grasa y azúcar. Aquí es cuando nosotros vamos mezclando marcas panificables con harinas naturales ricas en proteínas. Pero nosotros no lo tenemos tan fácil, bien sabemos que necesitamos harinas concretas para recetas concretas y que cambiarlas hacen muchas veces que tengamos fiasco en el resultado.
Quizás necesitemos tener claro esto para conseguir unificar y usar unas harinas, o conjunto de harinas que por proporciones nos funcionen como las que he nombrado antes.


Levaduras. Fresca, seca y prefermento.

La levadura no debe aportar sabor al pan, si sabe a levadura es que nos hemos pasado en la cantidad o que la fermentación ha sido excesiva. Cuanta menos levadura pongamos, mejor será nuestro pan. Y para bajar la cantidad de levadura (sea seca o fresca) subimos el tiempo de fermentado. El máximo debería ser un 2% del peso de harina en la fresca y un tercio de la seca.

El prefermento, es utilizar parte de harina, agua y un poco de levadura de la receta a elaborar y mezclarla con anterioridad (desde unas horas hasta unos días antes), dejamos que fermente (yo lo hago en la nevera) y lo usamos para fermentar el resto de ingredientes de la receta.


Masa madre natural. Elaboración y utilización.

Es un fermento natural de levaduras y bacterías. Se consigue con cereales y agua y se le puede añadir frutas, yogures, etc. La fermentación es espontánea y se prepara con antelación al pan. Ibán nos insistió que probásemos nuestra levadura, que si no como vamos a saber que gusto tiene o si es más o menos ácida. En ella se mezclan ácidos acéticos y lácticos que harán que nuestros panes sean más sabrosos o menos.

Para elaborarla, para saber como hacer una masa madre natural lo mejor es ver el vídeo de Ibán Yarza, que lo explica de forma muy clara. Lo único que nosotros la haremos con harina de arroz integral y de arroz blanco (refinada).Y podemos hacerla en un tarro de cristal, de plástico. Moverla con una cuchara de plástico, metálica. Usar agua mineral o la que tengamos del grifo. Nada de ello variará la masa madre, nos va a salir igualmente.

Para utilizarla, la masa madre que tenemos guardada en la nevera tiene las levaduras dormidas y las bacterias acidifican la masa; debemos alimentarla a temperatura ambiente (es lo que se conoce como refrescos) para activarla  y conseguir el equilibrio entre levaduras/bacterias. Si la masa madre está activa, solo un refresco. Si está muy ácida porque ha pasado mucho tiempo en la nevera, mínimo dos o tres refrescos.

Para saber cuando nuestra masa madre está en el momento óptimo debemos: 

1. probarla, notar su sabor.

2. cuando creemos tenerla lista ponemos un poco dentro de un tarro con agua y si flota es que ya está. Todo lo que pasemos de tiempo hará que nuestra masa madre aumente en acidez. Para los brioches debe tener un puntito más ácido de lo deseable, y más ácida en proporción de si buscamos un pan suave, un pan fuerte o un pan de gran fuerza como una hogaza. 

Por tanto, a mayor tiempo conseguimos mayor acidez pero si sabemos encontrarle el punto necesario nuestros panes especiales saldrán perfectos. Todo está en la medida de la masa madre, las harinas proteicas y la cantidad de agua. Lo mejor sería que consigamos encontrar el punto con el tacto, en la textura, ya que son masas que nos engañan mucho y la intuición la debemos tener alerta constantemente. Si nuestra masa madre a fermentado a temperatura muy alta de más de 30º conseguiremos panes suaves, porque es un fermentado rápido. Si la temperatura es menor (el caso de hacerla en invierno) será más acética, con mayor cantidad de alcohol.


Horneado. 

Para cocer el pan es importante tener presente que los primeros 10/12 minutos debemos crear mucho vapor de agua dentro del horno y tener la temperatura al máximo de éste. Nos interesa no abrir mucho porque baja el calor por tanto pondremos en el fondo del horno una bandeja con algo que genere mucho calor como la piedra volcánica o tornillos y la bandeja del horno encima de esto. Cuando tenemos la temperatura  al máximo (con calor arriba y abajo) introducimos nuestras masas, dejamos calor solo abajo (para que el calor que viene por arriba no selle el pan y pueda crecer cómodamente) y echamos un vaso de agua muy caliente encima de las piedras/tornillos. Se generará vapor de agua automáticamente, cerramos rápido el horno y dejamos horneando unos 5 minutos. Repetimos lo del vaso y dejamos hasta que pasan los 10/12 minutos iniciales. Luego abrimos sacamos las piedras y dejamos que salga el vapor de agua, que ya no necesitamos. Y dejamos hornear bajando un poco la temperatura, a 210º estaría bien. (yo aquí subo la bandeja donde está el pan más arriba para que no se me queme por debajo) y dejamos cocer otros 30 minutos aproximadamente. Apagamos el horno y dejamos otros 15 minutos dentro nuestro pan. Lo tomamos, golpeamos por debajo con los nudillos y si ofrece un ruido seco el pan ya está listo. Sacamos y dejamos enfriar en rejilla. Y aquí otra cosa importante, no cortamos el pan nada más notamos que ha enfriado, sino que dejamos que pase más tiempo porque el pan todavía está cociéndose por dentro.


La sal.

Un último apunte será el de la sal, que es necesaria para ayudar a crear la corteza, para la conservación y ayudar en la estructura del pan.



Y después de hacer este cursillo, puedo deciros que ya he puesto en práctica algunas de las cosas que aquí os explico y he conseguido que el pan redondo sea más crujiente sin necesidad de una corteza gruesa. Y unas barras de pan con la misma receta del pan redondo que también tienen ese punto crujiente cuando lo estás cortando o saboreando.







Ambos panes los he hecho con prefermento y con los apuntes de horneado que os he explicado.

Una última cosita, el sabor del pan nos lo aporta el fermentado al que sometemos a la masa.







lunes, 27 de mayo de 2013

Barras de pan y pequeños apuntes

Barras de pan y pequeños apuntes

Hoy se celebra el día de la celiaquía, y desde aquí felicito a todos los que comemos y cocinamos sin gluten, a los que tenemos que luchar para conseguir una dieta equilibrada, para mantener a raya esta enfermedad crónica . Y pido a todos, ya seamos nosotros o nuestros amigos, seguir al pié del cañón hasta que se normalice la cuestión económica de esta enfermedad. Hago recordatorio de que los productos sin gluten son caros en exceso y que muchas veces aprovechan nuestra situación para beneficiarse terceras personas, ya sean a través de estos productos o a través de los que supuestamente nos representan y miran por nuestro interés. 

Y ahora a lo que íbamos, voy a poner en común las informaciones que voy recogiendo para elaboración del pan, para que tenga un buen sabor, no se seque con tanta facilidad, tenga una corteza crujiente y una miga esponjosa.

Fijaros en estos panes que os enseño. Son con la base que siempre suelo trabajar, el pan redondo. A este le voy introduciendo pequeñas variaciones para conseguir controlar esos cambios y ver si funcionan.



El primer punto importante a tener en cuenta es reposar nuestras masas en frío, eso ya os lo comenté. Mejoran en manipulación y consiguen que su estructura sea más firme. Ahora os propongo trabajar con prefermento y otro día hablamos de masas madres, pero para quien no quiera usar la masa madre esto le funcionará y muy bien. Podéis aplicarlo a cualquier receta de pan que vayáis a hacer.
Si hacemos el pan a menudo, máximo en cinco días, podemos guardar un poco de la masa elaborada en la nevera. Así tenemos un prefermento que nos aportará mucho sabor y eliminará ese gusto a levadura que tanto nos molesta y el pan no envejecerá tan deprisa. 

¿Qué es un prefermento? Un trozo de masa que guardamos en frío para usar en un próximo pan.

Yo, para el pan que veis en las fotos, he mezclado todos los ingredientes de la receta y  entonces le he añadido mis 200g de prefermento (guardado de otro pan). Justo cuando tienes la masa para reposar en frío sacas 200g para el próximo pan. Esto que he hecho, por lo visto, es lo que han hecho los panaderos toda la vida, usar una masa antigua para añadir a una nueva.

Esta masa una vez bien mezclada la dejo reposar en la nevera. La podemos dejar desde unas horas hasta 5 días dentro. Una vez sacamos la masa de la nevera, sin casi manipular la depositamos en un bol redondo, encima un trapo de algodón espolvoreado de harina. Dejamos fermentar al sol, o temperatura ambiente durante tres horas. Para meter la masa en el horno volcamos ésta en una pirex (sin tocarla) y le ponemos la tapa. 
Precalentamos el horno a 230º. Horneamos, calor abajo, durante unos 30 minutos y después bajamos la temperatura a 210º y acabamos de cocer sin tapa, calor arriba y abajo, durante otros 30 minutos. Paramos el horno y dejamos el pan dentro otros 10 minutos. Sacamos y enfriamos encima de rejilla.

Llevo días buscando la forma de hacer unas barras de pan con la consistencia de un pan firme, con una corteza crujiente si es posible. Esta receta funciona bien y me he lanzado a probar. Aquí tenéis el resultado.




El procedimiento para elaborar la masa es el mismo. Una vez ha reposado en la nevera, sacamos y formamos dos barras (yo con la mitad de la masa preparé un pan redondo y dos barritas) y la dejamos fermentar en una bandeja con su trapo de algodón y la harina encima. Tapamos con el mismo trapo y sacamos al sol durante 3 horas. No os asustéis si la masa se abre, aprovechamos este corte (ya no le hacemos ninguno antes de entrar al horno). Precalentamos a 230 y horneamos durante 10 minutos con calor abajo. Después bajamos la temperatura a 210º y horneamos otros 15 minutos, calor arriba y abajo. Paramos el horno y dejamos reposar dentro 5 minutos más. Sacamos y enfriamos en rejilla.








Estos bocadillos han sacado una sonrisa a mi hija. Le parecen unos panes crujientes, y se asemejan a los que comen los demás compañeros cuando van de excursión. Misión cumplida entonces, verdad?







  




lunes, 13 de mayo de 2013

Coca de Sant Joan

Coca de Sant Joan


En nada no nos damos cuenta y tenemos los preparativos de la verbena de Sant Joan. Voy a empezar a hacer pruebas de coca, con crema y piñones, o quizás rellena de cabello de ángel, igual me animo y este año la hago de chicharrones, o sea la coca de llardons. 
Hoy os dejo la que hice el año pasado, que no está publicada porque el blog es muy joven todavía. Y cuando haga experimentos os añado la de este año también, prometido.




Esta coca es tradicional en Cataluña y se hace para compartirla en la cena del día 23 de junio, la celebración de la  revetlla (verbena) de San Joan.
La base la he sacado del roscón y torrijas de Famalap. Ella nos hizo un brioche multiusos, y nos animó a que le echaramos imaginación para ver en que lo podiamos usar; yo lo he intentado dos veces en la coca y éste es el resultado.





Ingredientes:

§                                 150g Maizena
§                                 150g almidón agrio de mandioca
§                                 150g leche en polvo
§                                 1 sobre morado de gasificante Hacendado
§                                 80g azúcar
§                                 10g sal
§                                 1 cucharadita goma xantana (yo no puse, todavia no tengo)
§                                 3 huevos medianos (yo puse tres claras y un huevo entero en la masa y tres yemas para la crema pastelera)
§                                 1 taco de levadura fresca levital
§                                 150ml leche (yo puse 110ml de leche y 40ml de anís porque es el aroma que tradicionalmente lleva esta coca)
§                                 60g mantequilla a temperatura ambiente
§                                 ralladura de limón
§                                 40ml de anís (que ya he indicado antes, no dobléis cantidad eh!!)
§                                 cabello de ángel
§                                 piñones




Ingredientes de la crema pastelera:     

§                                 3 yemas de huevo
§                                 100g azúcar
§                                 1 trozo corteza limón
§                                 2 cucharadas Maizena
§                                 esencia de vainilla (lo que da rascar una vaina)
§                                 400ml leche

Empezamos por la crema pastelera:
Pones la leche, dejando un poco de leche aparte, al fuego con la corteza de limón hasta que de un primer hervor, lo sacamos del fuego y reservamos. Mezclar el azúcar con la maizena hasta que esten bien unidos y sin grumos. Añadir las yemas, la leche que reservamos y batir bien. Cuando la leche hierva, añadimos la mezcla de los huevos y removemos sin parar hasta que vuelva a hervir, cuando espese la apartamos de fuego , echamos la vainilla y batimos hasta incorporarla bien. Dejamos enfriar un poco la crema y la ponemos en una manga pastelera (yo usé una simple bolsa de plastico para congelar alimentos) y la metemos en la nevera hasta que la necesitemos.
Para la masa:
En un bol mezclamos las harinas y empezamos por poner en un vaso de plástico un poco de leche templada, una cucharadita de azúcar y una cucharadita de la mezcla de las harinas junto a la levadura fresca que deshacemos. Lo tapamos con film y lo dejamos espumar (yo lo pongo al sol y el proceso se hace mejor).
En el bol de las harinas añadimos la leche en polvo, el azúcar, la sal, la goma xantana (quien tiene) y la ralladura de limón. Mezclamos bien con barillas. Agregamos la mantequilla blandita, el anís, los huevos y finalmente la leche. amasamos unos minutos (yo lo hice con espátula porque no habia quien lo hiciese espesar). Aún tan líquido lo dejamos reposar tapado con flim, fuera de corrientes y en sitio cálido durante una hora. Pasado el tiempo y con la espátula amaso dentro del mismo bol para hacer salir el aire del levado añadiendo muy poquita maizena. Pongo aceite en una bandeja de cristal para horno y encima le pongo papel de cocina (el aceite es para que no marche el papel) voy echando directamente del bol la masa en la bandeja (la mitad de masa aproximadamente) y extiendo con un tenedor de postre el cabello de ángel, cuando acabo de poner en toda la superficie vuelvo a echar la masa restante. Hago unos cortes en diagonales para poner encima la crema pastelera, pinto con huevo batido y leche y añado la crema, los piñones y algo de azúcar. Dejo levar hasta que doble tamaño encima de la cocina mientras el horno se calienta hasta 180 grados. Primero abajo y cuando va tomando consistencia arriba y abajo. Si la crema ha desaparecido le ponemos más encima de la que nos queda (porque se hace mucha; yo lo tuve que hacer porque al estar tan blanda la masa desapareció totalmente la crema)
Horneamos unos 40 o 50 minutos o hasta que veamos que está hecha por dentro (yo a 170 porque mi horno calienta mucho). La dejamos reposar 5 minutos dentro del horno apagado y sacamos sobre rejilla, añadiéndole azúcar por encima.




lunes, 6 de mayo de 2013

Panecillos de quinoa

Panecillos de quinoa


Estos panecillos son muy suaves en textura aunque el gusto es algo particular si no habéis probado nunca la quinoa. Yo os animo a hacerlos por todo lo que nos aporta este cereal. La quinoa tiene el doble de proteínas de los cereales que normalmente consumimos, menos carbohidratos y vitaminas del grupo B, entre otras propiedades. 
La receta de este pan se basa en una de panecillos del blog Cocinando con cariño y sin gluten, de mi amiga Guadalupe.









Ingredientes:

100g harina panificable Mix B de Schär
50g harina quinoa real
40g almidón agrio de mandioca
175g agua templada
10g aceite de oliva
5g miel (yo puse de caña)
1cta levadura seca de panadería
1 pizca de sal
1 montoncito semillas de sésamo para decorar


Elaboración:

Mezclar las harinas y reservar.
En un bol ponemos el agua, el aceite, la sal y batimos. Agregamos las harinas, la miel, la levadura y mezclamos con espátula hasta conseguir una mezcla fina.
Tapamos la masa con film transparente y dejamos reposar en lugar cálido y sin corrientes durante unos 30 minutos.
Amasamos para desgasificar, con espátula porque es muy pegajoso. Con la cuchara lo ponemos en moldes para que no se queden planos al hornear, ya que la quinoa tiende a crecer hacia los lados en los panes. Lo nivelamos con las manos untadas de aceite y añadimos el sésamo por encima. 
Dejamos reposar otros 30 minutos.
Encendemos el horno a 170º y sin precalentar horneamos aproximadamente unos 30 minutos. Paramos el horno y dejamos reposar entro nuestros panes unos 5 minutos, sacamos y enfriamos en rejilla.





Animaros a hacerlos, mirad que miga tan buena tiene!!!

jueves, 2 de mayo de 2013

Tarta de aniversario

Tarta de aniversario

Si os dais cuenta, he publicado un brownie de chocolate y quinoa, y el mousse de jijona. Tiene un sentido y es para enseñaros la tarta de aniversario que le hice a una persona muy querida.
Esta entrada va dedicada a mi hermano, con sus recien cumplidos 40 añitos y la tarta que le hice para su fiesta sorpresa... bueno, mejor os la enseño y os explico bien como se hace.





De todas las tartas la que le gusta más y con diferencia es el mousse de jijona, así que me puse manos a la obra para que fuese parte fundamental de su tarta.  Como el chocolate no falta en nuestras reuniones y también le encanta, la base fue el brownie. Los números los hice a partir de un bizcocho (podéis usar el que más os guste) y ayudándome de una plantilla que podéis fabricar con una simple hoja de papel, lápiz y tijeras, en el momento para elaborar el cuarenta.

Todo lo que hice excepto el bizcocho para sacar los números, está hecho con doble cantidad de ingredientes, que en la fiesta habían muchos amigos!!

La composición de la tarta tiene su origen en una bici de montaña, uno de sus deportes preferidos. Era un regalo que le hacía mi cuñada, muy esperado y yo quise usarlo como motivo del pastel, lo podéis apreciar?




Felicidades Jordi!!!